Hasta hace unos días era una usuaria del servicio de taxi tradicional, y como tal me sucedía que muchas veces me demoraba un buen tiempo en conseguir uno vacío, que fuese a mi ruta y si lo conseguía siempre me encomendaba a Dios para llegar bien a mi destino, con todo el problema de inseguridad ciudadana que abunda por aquí, felizmente nunca me pasó nada, pero gracias a la recomendación de uno de mis hermanos me animé a probar la app de Uber, un servicio de taxi que me ha dejado satisfecha.
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