El término "FOMO" (acrónimo de "Fear of Missing Out" o "Miedo a Perderse Algo" en español) se popularizó a principios de la década de 2010 con el aumento del uso de las redes sociales y los dispositivos móviles. Actualmente es considerado un trastorno de ansiedad que afecta a muchas personas cuando no pueden estar presentes en un evento o experiencia social.
Este término fue acuñado por primera vez en 1996 por la estrategia de marketing de Dan Herman para describir el miedo que sintieron los consumidores a perder la oportunidad de adquirir un producto o servicio.


